viernes, 19 de octubre de 2012

Fotografía editada en photoshop (en clase)

Fotografía tomada a f 5.6 en 1/3s con un ISO 160 + 1.7 paso con un lente de 35 mm.
Fotografía editada en photoshop ajustando los niveles, brillo y contraste, y curvas, y este es el resultado.


domingo, 14 de octubre de 2012

Reflexión del libro: "El acto fotográfico" Philippe Dubois


El acto fotográfico Philippe Dubois


El libro de Dubois menciona en un principio las atribuciones hechas a la fotografía;  la comparación con el espejo como una analogía de la realidad, la fotografía considerada como transformación de la realidad,  contraposición que hace con referente a la cuestión del espejo pero, es hasta llegar a “índex” (huella de la realidad) es el momento culminante “la fotografía es una imagen – acto… y su categoría índex comienza en el momento de disparar…” me parece interesante el modo en que ve la fotografía pero sobre todo que  lo aterriza como un acto y no solo como una imagen, lo interesante de su concepción fotográfica es que habla de una relación entre el fotógrafo y lo fotografiado, considerando que es esta relación lo que da un significado real a la fotografía, a diferencia de Flusser quien atribuía gran parte del trabajo a la cuestión técnica.

“La huella fotográfica es singular, tan singular como su referente”

Algo que atrajo mi atención fue la cita que hizo de Roland Barthes donde evidencia “Lo que la fotografía produce al infinito no tiene lugar más de una vez, ella permite mecánicamente lo que jamás volverá a repetirse…” atribuyendo a Dubois que tiene principio en la singularidad, en la unidad misma del referente, las copias, se producen a partir de un mismo negativo, y ese negativo es la foto como tal. Regreso citando a Flusser “LO QUE ES REAL ES LA IMAGEN TAL CUAL…” pero en su texto Dubois nos dice lo contrario, se puede multiplicar la imagen, no la fotografía, la foto está acompañada del acto de fotografiar, de la experiencia misma de la fotografía de la huella física del registro, la fotografía es el hecho fehaciente de su existencia misma, lo que me parece un acierto, ya que en ninguno de los anteriores libros nos han mostrado esa postura.

El autor considera descartar la esencia del índex (relación física con su referente) las fotografías producidas o elaboradas, para fines determinados, aunque más adelante alude que la fotografía no interpreta, y se limita a decir que en el momento del disparo hay una necesidad de separación de el fotógrafo y lo fotografiado, por lo que concluyo se interrumpe el índex, y me permito estar en desacuerdo con Dubois, ya que si hay una separación en algún momento de la relación fotógrafo fotografiado, se cae su teoría índex, entonces probablemente, no exista un momento índex, por lo que el fotógrafo no está teniendo relación con su objeto fotografiado y entonces no hay acto fotográfico.

El objeto desaparece en el instante mismo en que se saca la fotografía (dice Dubois) y a mi parecer se convierte en otro, se convierte en el objeto de idealismo, de realismo, en otra imagen, en las reproducciones o bien en  la pieza artística, he ahí (yo considero) la importancia del acto de fotografiar, todo el proceso por el cual pasa la fotografía, la transformación por la que tiene que pasar la imagen, la experiencia que provoca el acto de fotografiar, como se está obteniendo, de esta manera percibo lo que dice Dubois, por que también creo que toda esta labor es experiencia que va conjugada con el resultado que obtenemos en nuestra fotografía, por que por más mecánico que sea el ajuste a la foto, seguirá siendo un acto único e irrepetible.



miércoles, 10 de octubre de 2012

Reflexión del libro: "Hacía una filosofía de la fotografía" Vilem Flusser


Villem Flusser “Hacía una filosofía de la fotografía”

Flusser parte en su libro hablando de las imágenes como símbolos de interpretación, algo que se vuelva imaginable para nosotros y la posibilidad de regresar a un momento antes visto, transformándolo en un antes y un después, de una dimensión temporal a través del registro, teniendo la capacidad de abstraer lo que está en el exterior, volviéndolo como otro elemento exterior, dando la posibilidad al hombre de volver el mundo más imaginable, que a su vez dice  Flusser “El hombre vive a través de las imágenes que el mismo ha creado”, y es que tanto el mundo, la imagen y la propia percepción han sido invento del hombre, tanto, que quien toma y abstrae la fotografía impone lo que veremos, lo que el fotógrafo quiere que veamos.

Conforme avanza el texto el autor habla de la relación de la imagen con el texto, y es que el texto es auxiliado por las imágenes que lo ilustran, para que su significado sea imaginable o más comprensible por el lector (un dato curioso es que el mismo Flusser no tuvo la necesidad de asistir su texto de ellas para poder ser comprendido, lo que causa una controversia, o simple casualidad), ya que aborda “el pensamiento conceptual es más abstracto que el de imágenes, por que “primero abstrae todas las dimensiones del fenómeno; excepto la lineal.” pp. 14 y lógicamente, que cuando el texto se vuelve inimaginable, se vuelve a su vez incomprensible. Pues la función de las imágenes técnicas (según Flusser), es redimir a su espectador de pensar conceptualmente, sustituyendo esto por una imaginación de segundo grado por una conceptualización, visto de otro modo Las Imágenes están sustituyendo los textos, estamos excesivamente acostumbrados a ver imágenes que puedes ser que alcancemos otro grado de comprensión de la imagen, pero cada vez menos de la foto.

Por otro lado aborda la cuestión de “La imagen técnica”, probablemente la que más me interesó, aún que la propia “filosofía de la fotografía” y es que plantea un situación que me pareció muy acertada “Si la crítica no lo hace como una crítica de la imagen, si no de la visión, su critica no se refiere a la producción de imágenes, si no al mundo visto a través de ellas” pp.18, y es que en este momento es mi principal preocupación el como se está mirando la fotografía, si debe de haber un modo de valorar la fotografía, o si debe ser la imagen, la materia, el proceso, todo parece ser importante, pero ¿Será todo de nuestro interés?, entonces ¿Depende de quien esté mirando la fotografía?, Flusser tiene una manera muy sutil de manifestar su postura “La actitud acrítica es peligrosa, por que la objetividad de la imagen técnica es una ilusión” pp.18 

Explica el autor que la estructura de la condición cultural no está contenida en el objeto del fotógrafo, si no en el mismo acto, y es que el fotógrafo puede asegurar  esta seleccionando lo que quiere fotografiar, viendo la cámara como su herramienta de trabajo, de su trabajo, sin embargo,  su discernimiento de la imagen está dependiente de la manera en que la cámara se aproxima a la imagen que desea obtener, entonces regreso y contrapongo con la antes mencionado ¿estamos viendo lo que el fotógrafo quiere? ¿Esta el fotógrafo obligándonos a ver lo que extrajo de la realidad?, algo que probablemente no fue decisión suya, pero sin embargo es lo que la cámara puede proporcionarle.

“La imaginación de la cámara es mayor que la de cualquier fotógrafo…” pp.36

Así dictamina Flusser que “La distinción tradicional, entre el realismo  e idealismo es superada por la fotografía, el mundo exterior no es lo real, tampoco lo son los conceptos internos del programa del aparato, lo que es real es LA IMAGEN TAL CUAL”. 

Y concluyo con una afirmación de el autor, en donde considero más evidente su postura respecto a la fotografía (ciertamente desde mi opinión) manifestando que “Las mejores fotografías son aquellas en las que el fotógrafo ha sojuzgado el programa de la cámara para adaptarlo a las intenciones, es decir aquellas fotografías en las que el aparato ha sido sometido a intención humana.” pp.44




lunes, 8 de octubre de 2012

miércoles, 3 de octubre de 2012

Reflexión del libro: "La obra de Arte en la época de la reproductibilidad técnica" de Walter Benjamin





La Obra de Arte en la época de reproductibilidad técnica.

“La representación cinematográfica de la realidad es para el hombre actual incomparablemente más importante, puesto que, garantiza por razón de su intensa compenetración con el aparato, un aspecto de la realidad despojado de todo aparato que ese hombre está en derecho de exigir de la obra de arte.”
 Walter Benjamín

El libro de Walter Benjamín comienza hablándonos de la obra de arte como objeto capitalista, susceptible a la reproducción ubicándonos en el tiempo desde la pintura, el grabado, la foto y ahora el cine.
Función de modificación de la obra de arte y el procedimiento como elemento artístico es el punto en cuestión del libro.

“El aquí y el ahora constituye el concepto de su autenticidad” pp. 3

Es menester mencionar  el concepto de aura que menciona el autor dentro de su texto en repetidas ocasiones, definiéndola como “la manifestación irrepetible de una lejanía (por cercana que pueda estar).” Y habla del desmoronamiento de esta al hacer la reproducción de indefinido objeto y ofrecerlo como obra de arte, problema que al principio lo acuñó el grabado, seguido de la fotografía y finalizando con el cine.

Llamó mi atención la manera en que el autor posiciona a la imagen en su texto, primero como reproducción en masas, pero luego por su comprensión, y es que habla acerca de la fotografía y nuestro gusto por ella, ya que capta la esencia de los rostros, los paisajes etc. Causando emociones que antes no pudieron ser conocidas, ya que la pintura y el grabado no ofrecían una “realidad” tan cercana que causara algún tipo de belleza melancólica que es la razón por la que tanto nos gusta.

Pero ¿Qué pasa con el cine?, me ha interesado el emplazamiento de Duhamel a quien Benjamín cita en su texto y yo rescato en el mio “Apenas lo hemos registrado con los ojos y ya ha cambiado. No es posible fijarlo…Ya no puedo pensar lo que quiero. Las imágenes movedizas sustituyen mis pensamientos…” pp.17 

“Pero las dificultades que la fotografía deparó a la estética tradicional fueron cosa de niños comparada con las que aguardaban a esta última en el cine…” pp.8

Y es que nosotros recordamos a base de fotografía, ¿qué pasa cuando el cine nos ofrece algo de un modo muy similar, pero en espacio y tiempo compartidos?, Me parece muy interesante que tanta gente en lugares distintos o en común, horarios distintos tengan la oportunidad de ver lo mismo, y es que el cine ofrece eso, la participación de las masa como lo llama Walter Benjamín, “un espectáculo que no exige esfuerzo alguno, no plantea preguntas, no supone continuidad de las ideas, no enciende ninguna pasión, no alumbra ninguna luz en el fondo de los corazones, no excita ninguna otra esperanza…”  Lo que muestra que sea posible compartir una experiencia similar en masas, Entonces ¿Estamos preparados para el cine?

“El público es un examinador pero un examinador que dispersa”  pp.18